Elegir una virtud. Ponerle una regla clara. Revisarla cada noche. Repetir hasta que deje de ser esfuerzo y sea quien eres.
Se instala en tu teléfono. Sin tienda de aplicaciones.
La idea
Todos luchamos contra algo: la comida, la ira, la pereza, las pantallas, la ansiedad. Y casi siempre lo intentamos igual — proponiéndonoslo en abstracto, hasta que se nos olvida.
Hace quinientos años San Ignacio enseñó otra cosa: contra un desorden concreto, un acto concreto en sentido contrario. Es el agere contra. Pharus toma ese método y lo convierte en algo que cabe en tu día.
Cómo funciona
Escribe o háblale con tu voz, como se lo contarías a un amigo. Pharus escucha y encuentra la raíz, no solo el síntoma.
Una virtud y una regla medible: “si pasa esto, entonces haré esto otro”. Y un camino de cuatro semanas para no improvisar.
Con la lectura del día, tus oraciones y, si quieres, tu jornada repartida en bloques de tiempo.
El examen de San Ignacio en cinco pasos: agradecer, pedir luz, repasar, pedir perdón y decidir el propósito de mañana.
Qué encontrarás dentro
Cada uno con su definición, cómo se cae en él, una lectura de la Biblia católica y la táctica del agere contra.
Los cinco pasos clásicos, en un minuto. Registras si cumpliste y también cómo estuvo tu interior: consolación o desolación.
Si marcas desolación, la app no te deja abandonar el reto. “En desolación, no hagas mudanza”, decía San Ignacio.
El evangelio y las lecturas del día, el santo, y el tiempo litúrgico. Con retos propios de Cuaresma, Adviento y Pascua.
Las oraciones de siempre —incluidas las ignacianas y las de combate espiritual— y cinco guías para aprender a orar y a leer la Biblia.
Las estadísticas celebran lo avanzado, nunca restriegan lo fallado. Y te muestran patrones: qué días fallas y por qué.
“No el mucho saber harta y satisface el ánima, mas el sentir y gustar de las cosas internamente.”
San Ignacio de Loyola, Ejercicios Espirituales
Para quién es
Para el que reza y quiere ser constante. Para el que lleva años proponiéndose lo mismo cada enero. Para el que arrastra una lucha concreta y no sabe por dónde empezar. Y para quien llega desde el trabajo o la productividad y termina descubriendo que el desorden de fuera casi siempre empieza dentro.
No hace falta saber de espiritualidad. Solo querer empezar.
Preguntas
No de una tienda. Abres Pharus en el navegador de tu teléfono y la añades a la pantalla de inicio: queda con su ícono, a pantalla completa y con recordatorio nocturno, como cualquier otra app.
No. Pharus está abierto a cualquiera que quiera crecer, y si vienes de otra tradición cristiana vas a encontrar mucho terreno común: la Escritura, la oración y la lucha por la virtud nos son compartidas.
Dicho sin letra pequeña: la app nace de la espiritualidad católica, y eso se nota en la liturgia del día y en algunas oraciones. Nada de eso es obligatorio — el método de los retos funciona igual, y tú eliges qué parte usar.
Tus retos, tus notas y tu examen son tuyos y solo tuyos. Desde tu perfil puedes ver qué se guarda y borrar todos tus datos cuando quieras.
No, y no lo pretende. Pharus acompaña el día a día; el discernimiento hondo se hace con una persona. Si algo pesa demasiado, la app misma te animará a buscar a tu sacerdote o a un profesional.
Español, inglés, portugués e italiano.
Un reto, una regla, un minuto antes de dormir. El faro no te mueve: te muestra si vas rumbo a puerto.
Empezar gratis